La diferencia entre querer, amar y estar enamorado.

Mucho se ha hablado del tema de querer, amar y estar enamorado, y suelen confundirse los términos como si se tratara de lo mismo. En primer lugar, querer, amar y enamorarse son tres cosas distintas.

Querer es un sentimiento que nos impulsa a dirigir nuestro cariño y aprecio a una persona, a un objeto, a un lugar e inclusive a una situación.

Amar en cambio va mucho más allá del querer, es un acto, es Ser, es principalmente aceptación pura, libre de juicio, y cuando experimentamos amor, nos elevamos, nos conduce a un elevado estado de conciencia.

Enamorarse o estar enamorado en cambio, es una obsesión que no tiene que ver con amar y muy pocas veces con querer.

Enamorarse implica apego e ilusión, una proyección en alguna situación, persona o cosa, donde se hacen coincidir artificialmente características de un modelo idealizado en la mente del que sufre la obsesión o enamoramiento y el objeto real. Es por eso que erróneamente se dice que el amor es ciego. El amor no es ciego, ciego nos hace estar enamorados porque ensoñamos en lugar de apreciar. A las relaciones de parejas es a las que más se asocia el enamoramiento, aunque también podemos enamorarnos de un objeto o de una idea, es decir, obsesionarnos con un objeto al que le atribuimos características especiales.

A diferencia del enamoramiento, cuando amamos apreciamos las cosas, las ideas o las personas tal como son, sin idealizarlas. Es diferente al querer, porque se aceptan las ideas, cosas o personas sin intentar cambiarlas o dominarlas, se aceptan con sus virtudes y debilidades.

El enamorado, dada su obsesión, proyecta su ilusión en el otro, haciéndole coincidir artificialmente con las características de alguien que sólo existe en su mente (una construcción previa). Suele exacerbar los atributos que considera positivos  y, justifica, niega o ignora aquellas características que obvia y pero que luego, con el tiempo, considerará “defectos”. El enamoramiento tiende a durar poco porque el rigor del día a día va desvaneciendo la niebla de la ilusión que impide ver  quien lo padece, y poco a poco, al pasar la “ceguera”, empieza a percibir aquellos aspectos que siempre estuvieron allí pero que habían sido pasados por alto, aquellos que jamás observó o tomó en cuenta. Frecuentemente, el enamoramiento surge como la imposibilidad de amarnos a nosotros mismos, de aceptarnos, de asumirnos como seres completos e individuales, y terminamos buscando en otros lo que no sabemos encontrar en nosotros, lo que creemos que nos hace falta. Entonces, podemos decir que el enamoramiento no es más que una manera equivocada de amarnos a través de otra persona.

¿Porqué amar es más que un sentimiento?

Porque amar va más allá del querer, es una perspectiva en la que se reconoce al otro como un individuo valioso en toda su dimensión, incluyendo la que no somos capaces  de apreciar. Amar implica vernos reflejados en el otro, de verlo y reconocer sus atributos, su cualidades, sus características como potencial de lo que somos. Amar implica la aceptación más allá del juicio que califica o condena. A través del amor, observamos y disfrutamos la plenitud de Ser y es el punto de comunión que nos conecta con todos y con todo. Amar también es una fuerza, un campo que cohesiona y crea, su accionar está más allá de la distancia y del tiempo. Cuando amamos, no importa cuán lejos esté o estemos unos de otros, el amor se manifiesta de igual forma. Tampoco requiere reciprocidad, porque cuando amamos se enciende en nosotros una llama que no es más que el amor infinito fluyendo a través de nuestro ser. Ese fluir también se manifiesta como una fuerza, como una energía autónoma, que no requiere nada a cambio. De hecho, jamás sabemos si inspiramos amor en alguna persona específica, pero si podemos saber cuándo el amor está manifestándose en nosotros, por lo que se puede decir que amar a la vez es un acto individual que ocurre en lo más profundo de nuestro ser. Otras de las características del amor es la confianza, la Fe, la intención, la acción, el comprender y el aprendizaje. El amor nos eleva y nos hace mejores personas.

Cuando se dice que el amor es sufrimiento, debemos entender la palabra “sufrimiento” como  experiencia , un acto que se vive, y no confundir el término con el significado que normalmente se da a la palabra “sufrimiento”, que significa dolor y que es producto del apego o necesidad de querer poseer o dominar lo que se piensa que se tiene.

En una relación puede darse querer y enamoramiento. En una relación como esa, el querer busca controlar al otro y el querer, dominarlo y poseerlo. El enamoramiento es lo que impulsa el deseo desmedido por querer  estar con esa persona sin respetar su espacio, ya que nuestra mente supone, erróneamente, que estando con esa persona somos felices. De esta forma, el enamoramiento termina siendo un intenso apego. El enamoramiento y el querer también suelen venir acompañados de celos, lo cual también es nocivo para las relaciones. El querer, en su aspecto de control, busca cambiar a la pareja, o nos entristeceremos o molestaremos si no hace lo que quermos, o si se aleja físicamente, o si reclama su espacio, en fin, es otra manifestación de apego que nos impulsa por egoísmo a buscar satisfacer nuestras necesidades.

En una oportunidad, un ser muy allegado a mí, tenía a su abuela enferma. La señora ya pasaba de los 80 años y estaba delicada de salud, en condiciones un tanto precarias y solía decir que ya estaba cansada de vivir. Un día me encuentro con esta persona que estaba triste y llorando, al preguntarle qué le ocurría, me dijo que no deseaba “perder a su abuela”. Yo le pregunté que si lo que decía, consideraba la condición de la abuela. Se quedó pensando y algo en su interior cambió, me lo dijo la expresión de su rostro y su corporalidad. No se había dado cuenta que no había pensado en su abuela, no había sido empática con ella y se había limitado a pensar sólo en su supuesta necesidad. Yo no dudo que ella realmente la amara, pero al mismo tiempo también había algo de apego hacia ella, y ese apego era lo que le producía el dolor por la separación física. Luego, le pedí que se centrara en el amor que sentía por ella, que recordara los momentos que más le gustaban cuando compartían y dejara que ese sentimiento que acompaña a la conciencia de amor, la embargara. El cambio fue inmediato y notable, al punto que llegó a reír y se entusiasmó al compartir anécdotas agradables que recordó en ese momento. Le pedí que se quedara con ese sentimiento, con esos pensamientos, porque sin importar donde se encontrara su abuela, ella siempre podría recurrir al amor.

En otra oportunidad, una mujer que se separa de su esposo fue a la consulta, y con mucha rabia y rencor hablaba de su ex-marido como “el desgraciado ese”. Dejé que hablara y se desahogara un poco, luego le pregunté si alguna vez había vivido momentos agradables con esa persona. Me dijo que sí, que hubo buenos momentos. Entonces le pedí que se centrara en ellos y que describiera el que más le gustara. Cambió su corporalidad y su estado de ánimo al contarme un par de historias agradables. Luego le dije, que revisara si en realidad deseaba mal a su ex-esposo. Me dijo que en verdad no lo deseaba, y que se había estado refiriendo hacia él en esos términos porque se sentía herida, traicionada y humillada, y le molestaba que a pesar de separarse lo seguía amando. Entonces le expliqué que amar es algo positivo, que viene acompañado de sentimientos potenciadores, de paz, de regocijo, de alegría y que no importa donde se encuentre, ni en qué momento, ni quien sea la persona, situación o cosa que nos motiva a experimentar amor, siempre es positivo y tiene implicaciones psíquicas, fisiológicas, energéticas, emocionales que nos hace bien nosotros y a quienes nos rodean. Se dio cuenta que en realidad la ruptura de la relación no era lo que le afectaba, sino la idea que se había hecho de la relación, lo cual era una forma de apego. Si su pareja estuviera de viaje, por ejemplo, aunque no estuvieran juntos físicamente, en su cabeza estaría la idea de que aún lo estaban, o si en cambio, no le hubiera pedido el divorcio, y hubiera continuado engañándola, ella hubiera seguido con la idea de que estaban juntos y hubiera seguido feliz.

Por último, quiero mencionar el caso de una señora que tenía un hijo que se había ganado una beca para estudiar en el extranjero. Ella se oponía a que se fuera y le había buscado alternativas que el muchacho había rechazado. Ella estaba tan desesperada, que lo llevó a la consulta para que yo lo convenciera de se quedara. Cuando me contó lo que le ocurría fue evidente que se trataba de otro caso de apego, y luego de hablar con ella y de repasar juntos los acontecimientos, se quedó tranquila y dejó que su hijo eligiera.

Algo que es importante, aunque creamos que hay situaciones o personas a las que amamos, en realidad, no son ellas las que lo producen, ni es que surja algo nuevo en nosotros, el amor siempre ha estado allí. No lo creamos, no lo producimos, lo experimentamos. Las personas a las que decimos amar, son seres que usamos como argumento para experimentar amor. Pero si practicamos, podemos experimentar amor, sin necesidad de que haya un algo o un alguien a quien amar. Eso es, dejar fluir el amor en nosotros. Curiosamente, cuando lo hacemos, la gente a nuestro alrededor lo nota, y desea nuestra agradable compañía porque experimentar amor, es como la risa, suele ser agradable y contagioso.

Lornis Hervilla © 2012

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18 pensamientos en “La diferencia entre querer, amar y estar enamorado.

  1. Saludos Amigos, excelentes herramientas y recomendaciones para remediar nuestro interior.
    Mi abuelita tiene cerca de 90 y ya hemos aprendido a manejar el apego.

  2. Bueno con respecto a este tema es complicado sabes porque a quien no le gusta sentirse enamorado siempre o que lo enamoren esto hablando de relaciones de pareja la gente cuando esta enamorada promete y resulta que cuando acaba la borrachera del enamoramiento se nos olvidan las promesas que hicimos y echamos todo a perder lástimanos a quien nos quiere y quien en un momento creyó en nosotros la pregunta es que hacemos para crear el desapego y no nos lastimen más que hacemos para no hacer un prototipo de hombre o mujer que no existe y llegar a un matrimonio siendo sensatos y honestos es decir me voy a bañar y voy a dejar todo mojado o no voy a cocinar y no voy a hacer el esfuerzo porque sencillamente no me gusta entonces tenemos que ser políticos el amor es política yo de verdad no entiendo

  3. Antes de nada, quiero felicitarte por este estupendo blog que nos obsequias. ¡Enhorabuena y sigue así!

    A mí siempre me ha surgido la duda de si un amor no correspondido a una persona puede considerarse verdadero, auténtico.

    Veo que encuentras muy fácilmente la diferencia entre “estar enamorado” y “amar”. Pero esto se debe a lo que tú entiendes por la palabra “amar”. En este artículo, asumes que “amar” supone “querer” pero además reconociendo al otro como un individuo valioso en toda su dimensión, incluyendo la que no somos capaz de apreciar.

    Y dices que el amor no requiere reciprocidad, porque cuando amamos se enciende en nosotros una fuerza, una energía que es autónoma y que no requiere recibir nada a cambio, y que amar es un acto netamente individual que se genera en lo más profundo de nuestro ser.

    Comprendo tu punto de vista, lo que ocurre este significado de la palabra “amor” no es al que yo me refiero en mi pregunta. Intentaré explicarme.

    El hecho de reconocer al prójimo como un individuo valioso en toda su dimensión, incluso la que no somos capaces de apreciar, es una opción ético-religiosa que adoptamos algunas personas ante la vida (desear el bien para el prójimo, reconocer su dignidad y su dimensión humana, etc.) Si vivimos según esa opción, entonces lo experimentamos hacia cualquier persona, y lo mismo se puede decir que “amamos” a nuestro hermano, como a nuestra pareja como al vecino del quinto.

    Asumiendo este significado de la palabra “amar”, nunca podremos confundirlo con “estar enamorado”, pues evidentemente el estar enamorado no es una opción ética ni un modo de entender la vida, sino un sentimiento más puntual que se concreta en una o varias personas con nombre y apellidos.

    El significado al que me refiero yo con la palabra “amar” en mi pregunta es ese sentimiento que experimentamos por una persona concreta, al cabo de un cierto tiempo de conocerla y de enamorarnos de ella.

    Mi anécdota personal es la siguiente: conocí a una persona hace cuatro años que trabajaba en mi misma Compañía. Desde el principio me parecía físicamente atractiva, pero entonces no me enamoré de ella (ni la idealizaba ni pensaba en ella en absoluto cuando no la veía). Pasó el tiempo, y fui conociéndola mejor. Ya no me fijaba en su precioso rostro, sino lo madura que era emocional, su elegancia, su discreción… características que valoro mucho. Y alrededor de un año y medio después (imposible precisar, claro) me enamoré de ella, y a fe que aun lo estoy ahora. Y sé que ella también me aprecia, porque siempre tiene buenos detalles conmigo.

    Puedo asegurar que la “amo”, tanto en el significado que utilizas tú para esta palabra como en el que propongo yo: deseo su felicidad, y de vez en cuando la obsequio con pequeñas cosas para verla siempre contenta. Me encantaría ser correspondido, y que ella sintiese lo mismo por mí, para que pudiésemos disfrutar de más tiempo juntos, pero esta persona… está casada y parece feliz en su matrimonio, por lo tanto hasta hoy no le he dicho nada de lo que siento. En realidad, temo que si ella siente algo por mí, pueda tomar una decisión de la que pueda arrepentirse; y eso sí, no me perdonaría nunca en la vida deshacer una pareja que vive feliz para alcanzar mi propia felicidad.

    Y ahora es cuando retomo la pregunta del principio: ¿un amor no correspondido puede considerarse verdadero?

  4. Pingback: Un amor no correspondido | Reflexiones senoixelfeR

  5. Muchas gracias …aun me quedo mas claro lo que me sucedía … por la partida de mi madre de 91 años y sus ganas de marchar a la cual estuve a su lado hasta su ultimo aliento y lo cual me reconforto enormemente por que eso era lo que ella ya pedía y nunca en esos instantes le pedí que se quedara solo le pedí al medico que en ningún momento la dejara sufrir…ya sufrió mucho en su vida y el único bien que pude pedir para ella fue un sueño tranquilo y corto hasta el adiós físico porque en mi alma siempre estará y la lloro.
    Gracias y felicidades por tan bello y real manera de hacérnoslo ver las diferencias de cada sentir. Saludos

  6. Hola buenas, me gusto lo que lei y quiero contar mi historia…, es una relacion que fue sumamente importante y fuerte para mi, duramos varios años era perfecto nos complementamos al 100%, hasta que cierto dia empezaron a cambiar las cosas, lo cual empece a sospechar hasta que descubri una infidelidad la cual no era una simple noche sino 6 meses de amores con esa persona, luego que lo descubri el me pidio perdon, me demostro que habia cambiado pero en el fondo yo seguia sacandole ese error… nos separamos un par de meses y conoci alguien al cual cualquier mujer podria querer o amar menos yo e intente olvidar a mi ex en esta persona pero no lo logre … luego que empiezo esa relacion mi ex seguia pidiendome perdon y cometi el error que tanto me hizo sufrir (salir al mismo tiempo con los 2 ) pero la persona a la que de verdad queria era el que me había hecho subrir y cuando intentaba dejar al otro lloraba y sentia miedo de hacerlo sufrir por lo bueno que es… tanto asi que mi ex se entero que yo salia con esa persona me mando a investigar y me amenazo de contarle todo y me dolio inmensamente esto porque lo menos que yo queria era hacerle dañó a quien no se lo merecia al final yo misma le confese la verdad y aun así me ofreció el perdon y tratar de enamorarme pero ya no se que hacer en cambio mi ex que fue el que me hizo daño me odia… me gustaria tu consejo gracias y disculpa las molestias

  7. Si alguien lo lee y me responde seria de ayuda. despues de leer esto, y fijarme yo no quiero absorver, cambiar ni nada a mi pareja, pero si me pongo un poco triste si dejo de verla, o si se va, deja de ser amor? se puede amar y estar medianamente apegado a la pareja?

    • Se puede confundir el amor con el querer. La diferencia fundamental es que en el fondo del querer, hay miedo. Miedo a perder algo, miedo a sufrir, miedo a dejar de vivir cierta experiencia, etc.

  8. Muy buenas y Felicidades.

    Creo que la diferencia fundamental entre los tres es su origen y su destinatario.

    Estar enamorado es un sentimiento que como tal, se origina de un estímulo, el cual te lleva a mezclar la realidad con el deseo, propiciando, mientras se tiene el estímulo un estado de euforia y si deja de estar se puede llegar a caer en un estado de depresión. Su destinatario es uno mismo, por eso se dice “Estoy Enamorado”.

    En el caso del “Querer” su punto de partida es una necesidad, por lo que la persona busca un medio para satisfacerla. Después de la palabra “Querer”, viene la palabra “Para”. Su destinatario también es uno mismo. Te quiero porque me haces feliz.

    Por último esta el Amor, que tiene su origen en la Voluntad, en otras palabras, el Amor es un acto de la voluntad, para que libremente hagamos un bien al otro, por lo tanto el destinatario en este caso, siempre será otra persona.

  9. Pingback: El enamoramiento como un espejo | Reflexiones senoixelfeR

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